Fue justo después de tomar, capturar el sentimiento que a metros de distancia de siente.
Y esta sale en español, porque es en serio, es una parágrafo en punteo.
Es de esas canciones que solía tocar mi abuela cuando yo ni siquiera sabía como apoyar los dedos en una guitarra, cuando mi abuelo todavía estaba en su casa, cuando no había riesgo de ataques psicópatas.
Soy de esas personas que me las creo suponer, saber todas. A veces tengo un solución para un problema. Hoy quizás tenga un problema para cada solución.
Es un año de chupacabras. De esos que pareciera que la vida no te aprecia en lo más pequeño, y la seguridad de tu alma se fue por el drenaje, dejándote despampanantemente sola.
Con ese miedo que te devora el alma.
Ese miedo que sentí cuando pellizcó la costilla ese lunes, y lloré toda la ida/vuelta a casa. Donde aunque todavía hay mitos de no saber que se puede, es un año de un dedo índice moviéndose de derecha izquierda de forma pertinente, consagrandote en el desván de la ilusión, con la fantasía de que algún día te saque de ahí, ya que intentar escapar, no funciona. Hoy no es aplicable.
Amo mis días de trasnoche con libros, enciclopedias y esa enmaraña de juego británico de palabras en las que suelo revolcarme de risa, cual psycho, como leí una vez: "Dejen de enseñar que solamente hay que amaestrar la mente, ¿y qué del resto del cuerpo?"
Todo va a mejorar, pero... va a mejorar en el sentido de terminar igual de "afortunados" que mis viejos por tener un techo donde vivir....
...o va a mejorar, en cuanto a verme otra vez dando giros, haciendo piruetas, y transpirando esa gota gorda, de ese cansancio que me trae ligereza y alas a mi alma.
Ese es mi miedo, mejorar en lo básico.
Porque acá nunca pasó ésto.
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